La opinión de la casa

Editorial

Conozca la opinión de los que componemos torneria.org. Así presentaba este noticiario su editorial desde el primer día, y así lo seguimos entendiendo: una página para pensar la Semana Santa de Jerez con el corazón caliente y la cabeza fría.

Cirio encendido junto a flores moradas y un rosario antiguo sobre madera oscura
Cirio encendido junto a flores moradas y un rosario antiguo sobre madera oscura

Hay ciudades que se explican por su río, por su puerto o por su industria. Jerez de la Frontera se explica, entre otras cosas, por sus hermandades. Cuando cada primavera el azahar empieza a espesar el aire de la calle Tornería, de la Plaza Plateros o de la Alameda Cristina, la ciudad entera cambia de compás: las conversaciones giran hacia los ensayos de las cuadrillas, hacia los estrenos de bordados y orfebrería, hacia los carteles recién presentados. Este noticiario nació el 17 de febrero de 2002 para contar precisamente eso: la vida cofrade de Jerez, día a día, con la cercanía de quien la vive desde dentro.

El morado que nos nombra

No es casual que nuestra sección de noticias se llamara desde el principio El Noticiero Morado. El morado es el color de la penitencia, el de las túnicas del Nazareno, el de la Cuaresma que prepara y purifica. Pero es también, para nosotros, el color de una manera de mirar: seria sin solemnidad impostada, crítica sin acritud, apasionada sin perder el rigor. Un noticiario cofrade no es un altavoz complaciente; es un testigo que quiere a aquello de lo que habla, y precisamente por quererlo no lo adula.

Lo que defendemos

Defendemos que la Semana Santa de Jerez es un patrimonio cultural de primer orden, comparable al de cualquier otra capital andaluza, y que merece ser documentado con seriedad. Las fiestas y rituales de esta naturaleza forman parte de lo que la UNESCO denomina patrimonio cultural inmaterial: saberes, celebraciones y expresiones que viven mientras una comunidad las practica y las transmite. Cada itinerario, cada marcha de estreno, cada besamanos de febrero es una página de ese patrimonio, y dejarla sin registrar es dejarla morir un poco.

Defendemos también al cofrade de a pie: al costalero que ensaya en noches de invierno, al músico que repite un pasaje cien veces, a la camarera que borda en silencio, al hermano que reparte papeletas de sitio sin que nadie le dé las gracias. Las grandes crónicas suelen fijarse en lo vistoso; nosotros queremos fijarnos además en ese tejido humilde que sostiene todo lo demás.

Una tribuna abierta

Desde sus inicios, Tornería quiso ser plaza pública además de periódico. Por eso mantuvimos secciones como El Palquillo y La Tertulia, donde cabían las opiniones de otros cofrades, incluso —sobre todo— cuando no coincidían con las nuestras. La cultura cofrade jerezana siempre se ha hecho discutiendo: sobre itinerarios, sobre estilos de andar los pasos, sobre músicas y sobre silencios. Esa discusión, cuando es honrada, no divide: afina.

Mirar atrás para mirar adelante

Quien recorra hoy estas páginas encontrará el espíritu de aquel proyecto pionero de los primeros años dos mil, restaurado y ordenado como lectura de fondo: la historia de nuestras hermandades en El Archivo, la explicación de la carrera oficial en Horarios e itinerarios, el universo del costalero, la música procesional que pone voz a los pasos. No pretendemos sustituir a nadie ni competir con nadie: pretendemos que lo que aquí se contó siga siendo útil a quien quiera entender por qué esta ciudad huele a incienso antes incluso de que abra la primera bocaná.

La Semana Santa de Jerez no es solo una semana: es una manera de estar en la ciudad durante todo el año. Contarla bien era, y sigue siendo, nuestra única razón de ser.