La palabra cofrade

Pregones

Disfrute con los pregones de nuestra Semana Santa. Tornería publicó en su día los textos de los pregones de Jerez y de Sevilla de 2004; esta página restaura la sección explicando el género que los hace posibles.

Interior de un teatro histórico con butacas rojas y un atril de madera iluminado en el escenario
Interior de un teatro histórico con butacas rojas y un atril de madera iluminado en el escenario

Qué es un pregón

En su origen medieval, el pregón era el anuncio público que el pregonero voceaba por las calles. La acepción se conserva en el Diccionario de la Real Academia Española; pero en Andalucía la palabra crió alas: el pregón de Semana Santa es hoy una pieza oratoria mayor, mitad sermón laico, mitad poema dramático, con la que una voz elegida anuncia a su ciudad que la Pasión está cerca. El pregonero no informa: convoca. No describe la Semana Santa: la enciende.

Anatomía del pregón cofrade

Cada pregonero imprime su estilo, pero el género tiene una arquitectura reconocible:

  • El exordio: el agradecimiento, la declaración de humildad ante el encargo y el recuerdo de los pregoneros que precedieron.
  • El cuerpo: el recorrido lírico por la semana, casi siempre de Domingo de Ramos a Domingo de Resurrección, trenzando vivencias personales, memoria familiar y estampas de cada jornada.
  • Los versos: la prosa se quiebra periódicamente en poemas, que el público cofrade espera como se esperan las marchas en una procesión.
  • La llamada final: el cierre exhortativo —«¡jerezanos, a la calle!»— que levanta al teatro entero del asiento.

El pregón en Jerez

El pregón oficial de la Semana Santa de Jerez se pronuncia cada Cuaresma en el gran teatro de la ciudad, en un acto que reúne a las hermandades, a las autoridades y a un público que llena el aforo. Ser designado pregonero es uno de los mayores honores del mundo cofrade local: supone poner voz, durante una hora, a la memoria sentimental de toda una ciudad. Junto al pregón mayor florecen los pregones de barrio, los de juventud, los de las propias hermandades y los exaltaciones —de la saeta, de la Virgen, del costalero—, que mantienen vivo el género durante todo el año.

Los pregones de 2004

Esta sección alojó los textos de los pregones de la Semana Santa de Jerez y de Sevilla del año 2004, que muchos lectores siguieron desde estas páginas cuando todavía no era costumbre que la palabra cofrade viajara por internet. Releerlos hoy es comprobar que el buen pregón no caduca: las imágenes que evoca —la cera, el azahar, la madrugada— son las mismas que esta primavera volverán a las calles.

Por qué importa la palabra

Podría parecer que en una fiesta tan visual la palabra es accesoria. Es lo contrario: la Semana Santa andaluza se transmite de viva voz —en el pregón, en la saeta, en la tertulia, en la conversación de la cera— tanto como por los ojos. El pregón es el momento en que esa tradición oral se hace solemne y pública: la ciudad escuchándose a sí misma contar lo que más quiere. Mientras haya pregones, la Semana Santa tendrá crónica sentimental además de historia.

Pregón y saeta: dos hermanos

En Jerez, ciudad cantaora, el pregón convive con su hermana de sangre: la saeta, la copla a palo seco que detiene un paso bajo un balcón. Ambos son palabra sacra dicha en público; ambos exigen valentía —un teatro lleno o una calle en silencio absoluto— y ambos se juzgan con la misma severidad cariñosa. La diferencia está en el tiempo: el pregón prepara y anuncia, la saeta interrumpe y consuma. Entre los dos delimitan el territorio sonoro de la palabra cofrade jerezana, ese que ninguna cámara puede capturar del todo y que hay que oír, al menos una vez en la vida, en directo.